La bola negra, también conocida como The Black Ball, es un drama de 2026 dirigido por Javier Calvo y Javier Ambrossi, que lo escribieron con Alberto Conejero. Es una épica queer basada en una obra inacabada de Federico García Lorca con el mismo título y en la obra La piedra oscura de Conejero. La historia salta entre 1932, 1937 y 2017, y vincula a tres hombres gais con la escritura de Lorca. El reparto incluye a Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Lola Dueñas, Penélope Cruz y Glenn Close.
Es una producción original de Movistar Plus+ hecha con Suma Content, El Deseo y Le Pacte. Se estrenó en la competición principal del 79.º Festival de Cannes el 21 de mayo de 2026, y Calvo y Ambrossi ganaron el premio al mejor director. La distribuidora española Elastica la estrenó en cines el 25 de septiembre de 2026. La francesa Le Pacte la estrenará el 16 de diciembre de 2026. España la eligió como su candidata a mejor película internacional en la 99.ª edición de los premios de la Academia.
En 1932, en Granada, a un joven rico llamado Carlos le niegan la entrada a un club exclusivo. Los socios votan en su contra con una bola negra por rumores de que es gay. Su padre le dice que lo niegue y que lo intente de nuevo. Carlos lo niega ante el comité del club. Después, una multitud asalta el club y más tarde Carlos sube una montaña nevada. Allí se encuentra con la Nieve personificada, que habla con la voz de una anciana que había conocido antes. Se da cuenta de que ha muerto y de que desperdició su vida en secreto.
En 1937, durante la Guerra Civil española, Sebastián, un trompetista del pueblo, sobrevive a un ataque de aviones italianos que mata a su madre. Lo obligan a unirse a las fuerzas nacionales. Le encargan vigilar a un prisionero republicano herido, Rafael Rodríguez Rapún, que alguna vez formó parte de la compañía de teatro de Lorca y fue amante del poeta. Sebastián se acerca a él y descubre su propio deseo. Rafael le pide que salve un manuscrito de la obra de Lorca de un apartamento. Después, Rafael es llevado a ser ejecutado, y Sebastián queda en el pelotón de fusilamiento que lo mata. Sebastián sobrevive a la guerra y encuentra el manuscrito, aunque se le caen algunas páginas.
En 2017, Alberto, historiador y antiguo dramaturgo, se entera de que su abuelo, con quien estaba distanciado, ha muerto. La herencia resulta ser el manuscrito de La bola negra. Alberto investiga su origen con la ayuda de una especialista en Lorca, Isabelle Durand. Descubre que su abuelo era Sebastián, que vivió en el campo con otro hombre mientras los vecinos creían que eran primos. Sebastián había seguido en silencio la carrera de Alberto. Alberto y su madre, Teresa, deciden no vender la casa y empiezan a reconciliarse.
Solo sobreviven 4 páginas de la obra original de Lorca. La obra de Conejero da forma sobre todo a la historia de 1937, y la de 2017 se inspira en parte en su propia vida. El rodaje empezó el 26 de agosto de 2025 en el pueblo abandonado de Castil de Carrias. También se rodó en Comillas, Granada, Sierra Nevada, Sigüenza, Atenas y Madrid. Un hombre que trabajaba como extra se cayó por unas escaleras en el rodaje de Comillas y murió más tarde. El presupuesto fue de unos 15 millones de euros. Gris Jordana rodó la película en 35 mm y trató las tres épocas por igual en el revelado y en el color. Las épocas se distinguen, en cambio, por el estilo y el movimiento de cámara. Calvo y Ambrossi terminaron su relación de 13 años durante el rodaje. La versión para cines dura 159 minutos.
Guitarricadelafuente coescribió y cantó la canción La nieve. Judeline cantó una versión de Soldadito español. La banda sonora de 24 canciones salió en Lakeshore Records el 16 de octubre de 2026.
Después de Cannes, varias compañías pujaron por los derechos para Estados Unidos, entre ellas A24, Netflix, Mubi y Neon. Netflix ganó, con un acuerdo de unos 4 a 5 millones de dólares, con la promesa de una temporada en cines y una campaña de premios. Al principio planeó una ventana de cine de 4 semanas desde el 6 de noviembre, luego adelantó la fecha en cines al 16 de octubre de 2026 y la del streaming al 2 de diciembre. Eso suma una ventana de 47 días, la más larga para una película de Netflix, por encima de Historia de un matrimonio. En Estados Unidos recaudó 277.500 dólares en su primer fin de semana, en 4 salas de Los Ángeles y Nueva York. Goodfellas la vendió en Europa, Asia, Australia y Nueva Zelanda. Entre las fechas de estreno están el 6 de noviembre de 2026 en el Reino Unido e Irlanda, y el 14 de enero de 2027 en Italia. Brasil la estrena el 21 de enero de 2027.
En España le fue muy bien. El primer viernes recaudó unos 1,32 millones de euros y 175.000 entradas vendidas. El primer fin de semana sumó unos 4,67 millones de euros, el mejor estreno de una película española con distribuidora local. Al cuarto fin de semana, el total era de 29,5 millones de euros. Al 19 de octubre de 2026, Box Office Mojo registraba 26,8 millones de dólares en todo el mundo.
La crítica fue mayormente positiva. Rotten Tomatoes muestra un 87% positivo de 86 reseñas, y Metacritic le da 83 sobre 100. Hubo elogios de IndieWire, The Guardian, The Hollywood Reporter y RogerEbert.com. Variety la calificó de ambiciosa pero exagerada, y Cinemanía le dio 3 sobre 5 estrellas. Slant le dio 2 sobre 4. La academia de cine de España la eligió para los Óscar en septiembre de 2026. En octubre de 2026 quedó entre las 35 preseleccionadas de la 39.ª edición de los Premios del Cine Europeo.
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Dos cineastas españoles, Javier Ambrossi y Javier Calvo, son de repente de los nombres más conocidos del cine mundial. En España se los conoce como Los Javis. Su película «La bola negra» fue elegida para el Festival de Cannes a principios de este año. Les importó mucho en parte porque casi nadie en el extranjero los conocía. Ambrossi se ríe al recordar que Thierry Frémaux, director del Festival de Cannes, les dijo que le había encantado la película y les preguntó quiénes eran.
Cinco meses después, la pareja está en el centro de la carrera por los Óscar. La película es una audaz épica queer. Sigue a tres hombres gais cuyas vidas están unidas a lo largo de una larga franja de la historia: a comienzos del siglo XX, la Guerra Civil española y el presente. Trata del dolor que pasa de una generación a otra y del legado de las personas queer, con un tono grandioso, poético y triste.
Cannes la adoró. Ambrossi y Calvo compartieron el premio al mejor director del festival con Paweł Pawlikowski, autor de «Fatherland». Netflix ganó una puja por la película. Se estrenará en salas selectas el viernes y se quedará en cartelera en exclusiva durante 46 días, la ventana de cine más larga que la compañía ha dado a una película. La película costó 15 millones de dólares, y se espera que dispute a «La odisea» el premio a mejor película.
Ambrossi tiene 42 años y Calvo, 35. Pasaron casi directamente de una sala de montaje oscura al brillante estreno en Cannes. Con algo de ayuda de la terapia, se han acostumbrado a su nueva vida. Ambrossi dice que el público no para de calificar la película de poética. Cree que el público no está acostumbrado a eso, porque las películas están pensadas para agradar a todos a la vez. La gente sale preguntándose por qué lloró. Calvo dice que cada generación necesita una gran película que hable de sus deseos y de su calidez. En sus palabras, la gente conecta con el sentimiento de «No pierdas la vida, solo vívela».
La película empieza con una trompeta triste. Sebastián es un músico, interpretado por el cantautor Guitarricadelafuente en su primer papel en pantalla. Después de que bombardean su pueblo, se une al ejército nacional. Allí se enamora de Rafael, un combatiente por la libertad capturado, interpretado por Miguel Bernardeau, que se recupera en un hospital militar.
Esa historia es solo la columna vertebral. El vínculo de Rafael con el poeta real Federico García Lorca muestra cómo los hombres gais lucharon en un mundo militar estrictamente heterosexual. Incluye salvar una obra sobre la identidad, la dignidad y la supervivencia gais que Lorca empezó antes de que las fuerzas nacionales lo mataran en 1936. Calvo dice que la película honra a sus abuelos y a los mayores LGBTQ, que lucharon y murieron por ellos. Dice que lloraban en el rodaje todos los días. Ambrossi añade que la gente ha olvidado a esos mayores, aunque no hace tanto. Su abuela tiene 90 años.
Los dos lucen más glamurosos que la mayoría de los directores. Ambos empezaron como actores, y en España son celebridades. Han sido jurado de la versión española de «RuPaul's Drag Race», han participado en paneles de programas de concursos y han presentado galas de premios. Sus películas y series tienen fans como Penélope Cruz y Glenn Close, que actúan ambas en «La bola negra». El maestro del cine Pedro Almodóvar es uno de sus productores.
Calvo y Ambrossi fueron pareja durante años, hasta que hicieron esta película sobre el amor. Calvo dice que cada proyecto es un camino hacia lo desconocido y que te cambia. Terminaron sentimentalmente mientras acababan la película y también habían planeado separarse en lo profesional. Cuando llegaron a Cannes, habían cambiado de opinión. Ambrossi dice que no se imagina siendo director sin Calvo. Calvo señala que los dos ganaron juntos el premio al mejor director.
La película rompió récords en España para un cine independiente. En septiembre ganó el premio del público en el Festival Internacional de Cine de Toronto. Si el público estadounidense reacciona con la misma fuerza, podría darle a Netflix su primer premio a mejor película.
Ambrossi dice que Netflix entendió que es una película hecha para el cine, pero también que su mensaje puede llegar directamente a la gente. Espera que pueda cambiar opiniones. Los espectadores suelen decir que la película parece mucho más cara de lo que fue. Ambrossi atribuye el resultado a su trabajo en equipo: mientras uno ensaya, el otro planifica la escenografía del día siguiente. Dice que ser dos los hace grandes.
Texto y fotos: boston25news.com · 16.10 — original →

Las palomitas están calientes y las salas llenas. La bola negra, la película de los directores Javier Calvo y Javier Ambrossi, por fin llega a los cines de Estados Unidos. Eso es tres semanas después de su estreno en España, su país de origen, y cinco meses después de ganar el premio al mejor director en Cannes. Los directores, la distribuidora Netflix y sus equipos tienen grandes esperanzas. Les importan las entradas vendidas, y también el inicio de la larga temporada de premios. La página la llama el momento de la verdad.
Las puertas de los cines de Estados Unidos se abrieron el viernes para los directores, conocidos como Los Javis. En Nueva York, el Paris Theater, junto a Central Park, lleva semanas anunciando la película. Netflix decidió en 2019 alquilar esa sala durante diez años. El protagonista, Guitarricadelafuente, que interpreta a Sebastián, aparece en la portada de la revista de Netflix. Él y Miguel Bernardeau, que interpreta a Rafael, también salieron en la portada de Variety, una publicación clave de la industria, esta misma semana. El jueves, los directores la presentaron en el festival de cine de la ciudad, entre aplausos. El viernes, Glenn Close la presentó en el Paris. Hubo dos proyecciones más allí. La de las 18:15 se agotó. La última, a las 22:20, tuvo la sala medio llena.
Los Ángeles, en cambio, es el gran premio. Es el corazón de la industria del cine y de la maquinaria de premios. Sus críticos y votantes pesan en los Óscar, los Globos de Oro, los premios Critics' Choice y los premios del sindicato de actores, los Actor Awards. Los directores parecen saber cómo hacerlo. Están bien asesorados, y aportan encanto, experiencia en escena y conocimiento del cine. Este primer fin de semana dan charlas y presentaciones. El viernes hubo más de una docena de proyecciones en la cadena AMC, la más grande del mundo. Muchas se agotaron, y en varias estuvieron presentes los directores.
La proyección de las 18:00 en Centro City fue la primera con una charla de los directores, y no quedaba ni una butaca libre. La película empezó a las 18:22, tras veinte minutos de tráileres. El público era de familias, parejas y amigos. Había hispanohablantes, un puñado de españoles y muchos angloparlantes curiosos. La película está en español con subtítulos en inglés. María Martín y su hija Laura Robb, españolas que llevan años viviendo en Los Ángeles, esperaron las palomitas con pañuelos listos. La hija dijo: «Venimos dispuestas a llorar» [«Venimos dispuestas a llorar»]. Después, con los ojos enrojecidos, se alegró de que los directores vinieran a hablar. Dijo: «Si no, seguiría compungida» [«Si no, seguiría compungida»].
En la sala había muchas personas del mundo del cine, incluso el primer día. Algunas la veían de nuevo tras pases de festival o para expertos. Uno era Van, un hombre de treinta y tantos años originario de Indonesia, con una camiseta de Los Javis en la primera fila, que marea. Había cambiado sus entradas para sentarse cerca de ellos. Era su segundo visionado, y admira su trabajo desde la serie Veneno, de 2020. Dijo: «Creo que esta historia se entenderá aquí, es universal» [«Creo que esta historia se entenderá aquí, es universal»].
España eligió la película como su candidata al Óscar a mejor película internacional. La primera preselección se anunciará el 15 de diciembre, y las nominaciones finales, el 21 de enero. La gala de los Óscar será el 14 de marzo de 2027. Los Globos de Oro llegan antes, el 10 de enero. Quedan seis meses de campaña, y los directores y el reparto ya van a toda velocidad. En la sala hubo lágrimas, risas y exclamaciones de admiración, por ejemplo cuando Penélope Cruz apareció como cantante de cabaret. A las 21:00, tras los créditos, Ambrossi y Calvo salieron entre fuertes aplausos. Hablaron en inglés. Hablaron del origen de la película, que fue La piedra oscura, de Alberto Conejero. Dijeron que la mirada y la timidez de Guitarrica los fascinaron y lo convirtieron en su Sebastián. Hablaron de lo distinto que es Carlos González de su personaje, Alberto. Y dijeron que Milo Quifes los convenció como Carlos con su manera de interpretar a Lorca. El público seguía aplaudiendo, y los directores les agradecieron con emoción y se hicieron un selfi con toda la sala.
Su semana está llena. El sábado el equipo fue a la gala de la Academia de Hollywood. Se hicieron selfis y fotos con Kim Kardashian y Jessica Lange, y bailaron y cantaron mientras Taylor Swift interpretaba «Love Story» en directo. El domingo por la tarde proyectaron la película en la sala principal de Netflix, en un pase privado para la prensa, con cóctel y una actuación de Guitarricadelafuente. El lunes y el martes habrá ruedas de prensa y decenas de entrevistas con medios locales y extranjeros en las oficinas de Netflix, de las nueve de la mañana a las cinco de la tarde. Netflix apuesta fuerte por la película. Le dio 47 días en los cines de Estados Unidos, su ventana más larga hasta ahora, y una promoción enorme, con una valla gigante junto al Chateau Marmont, en Sunset Boulevard.
Críticos, publicistas y periodistas vieron la película en festivales como Cannes, Telluride y Toronto. Quienes la vieron en Toronto en septiembre dicen que les puso la piel de gallina. Ese festival es serio y frío, con aplausos medidos. Con La bola negra, la sala no dejó de aplaudir y de ponerse de pie, algo inaudito, y solo se calmó cuando salieron Calvo y Ambrossi. La película ganó el premio del público.
Déborah Laurent, periodista cultural belga en Los Ángeles y una de unos 400 votantes de los Globos de Oro, la vio en Cannes. Dijo que la deslumbró y la calificó de audaz y ambiciosa. Dice que hay que verla en pantalla grande, por los colores, la música y cómo encaja todo. Admite, como otros votantes, que su forma de contar la historia y su carácter explícito quizá le cueste al público estadounidense. La califica de muy sensual y más explícita física y sexualmente de lo habitual en la pantalla grande. Como ve que la gente se cierra más y que las actitudes retroceden, cree que atraerá sobre todo a los aficionados al cine europeo.
Otra votante, de la región mediterránea, no quiso dar su nombre. Elogió cómo la película entrelaza tres líneas temporales sobre hombres gais en distintas épocas de la historia de España. Le pareció impactante la idea del trauma generacional, con el dolor y la represión de una generación que afectan a la siguiente. Pensó que eso tiene valor en Estados Unidos, cuyo contexto es el opuesto a cualquiera de las líneas temporales de la película.
Los periodistas también hablan de la curiosidad que despierta. La votante de los Globos disfrutó aprendiendo sobre Federico García Lorca y la historia detrás de su obra inacabada, que inspiró la película. Dijo que la conmovió y que le dieron ganas de saber más sobre la historia y la literatura españolas.
Los votantes deben mantener sus votos en secreto, incluso frente a otros miembros, y lo hacen. Pero, en una fase muy temprana, la sensación general es excepcionalmente buena. Los directores están al alcance de algunos de los mayores honores del cine. Los impulsa Netflix, que quizá por fin gane la estatuilla dorada, y una Hollywood hambrienta de buenas historias y de nuevas maneras de contarlas. El Óscar ya los tiene en la mira.
Texto y fotos: elpais.com · 18.10 — original →